DISCURSO DE CLAUSURA DEL CURSO ACADÉMICO CTSA 2018-2019

M. Rvdo. P. Presidente de la Federación de las Provincias Agustinianas en España Domingo Amigo González, OSA.M. R. P. Provincial de Castilla, Ángel Escapa Arenillas, OSA.

M. R. P. Provincial de Castilla, Ángel Escapa Arenillas, OSA.

M. R. P. Provincial de Matritense, Carlos José Sánchez Diez, OSA.

M. R. P. Provincial de España, Jesús Baños Rodríguez, OSA.

M. R. P. Vicario Provincial san Nicolás de Tolentino, Rafael Mediavilla Becerril, OAR.

M. R. P. Provincial Provincia Mercedaria Descalza, Agustín Devesa del Prado, OMD.

M. R. P. Prepósito de la Provincia Escolapia de Betania, Jorge Iván Ruiz Cortizo, SchP.

Queridos profesores y alumnos:

En primer lugar, quisiera manifestar la importancia de vuestra presencia en este acto que para nosotros significa la clausura de curso académico correspondiente al 2018-2019, agradeciéndoles personalmente su amabilidad por acompañarnos en esta jornada, tan entrañable para todos los que aquí estamos reunidos.

En segundo lugar, dar las gracias especialmente a los profesores que hoy se jubilan de la tarea docente: al Rvdo. P. Jesús María Reyes Nevares, OSA y al Rvdo. P. Modesto García Grimaldos, OSA, por su dedicación, esfuerzo y tesón demostrado en todo este tiempo dedicado a la enseñanza universitaria en CTSA.

En tercer lugar, dar las gracias y la enhorabuena a los alumnos del Centro que finalizan sus estudios de Grado en Teología: fray Pedro Miguel Geraldes Barba Santos, OSA; fray David Enrique Conejo Ramírez, OAR; fray Jesús Emmanuel Mendoza Ledesma, OAR y fray Pablo Jian Yong Xin, OAR.

En cuarto lugar, quiero agradecer entrañablemente todo el esfuerzo, ayuda, dedicación, pasión y colaboración de todos los profesores, ordinarios, agregados, eméritos e invitados del CTSA. Sin ellos hubiese sido imposible proseguir esta noble tarea.

En quinto lugar, expresar mis agradecimientos en el apoyo explícito otorgado por el Patronato en todo momento y la Junta de Gobierno, con su colaboración pertinente.

Todo ello ha hecho posible que un año más, estemos celebrando, con alegría y gozo, que cuatro alumnos, terminan su ciclo institucional y se incorporarán donde la obediencia y la divina Providencia hayan previsto. El objetivo que hemos perseguido durante estos últimos años de intenso estudio y trabajo ha sido que consiguieseis las herramientas necesarias para construir un sólido cimiento, sobre roca firme, basado en conocimientos teológicos, filosóficos y humanísticos, conocer y dominar el saber con destreza y, cómo no, lo específico de cada cultura y de cada creencia, y con ello adquirir las competencias necesarias, para el desarrollo de la vocación y su puesta en práctica.

¿Qué esperabas del grado de Teología estudiado en este CTSA? Es una pregunta que deberá responder, en su interior y en conciencia cada uno. Va a hacer 10 años que nos adaptamos al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). Se ha clarificado en el orden académico, puesto que, nos encontrarnos en la etapa definitiva de aquella adaptación al EEES, reto que tenía la Universidad española por mandato legal y, en nuestro caso, además, por una profunda convicción de la necesidad de que nuestro Centro Teológico y nuestro país participe con todos los derechos y deberes en la Europa del conocimiento, del saber y de la vida universitaria. Este hecho refuerza la misión de nuestro Centro de formar personas competentes, cultas, responsables y solidarias, pues en el EEES la formación universitaria ha dejado de ser cosa de un determinado país para ser un reto común abordado por los 46 países firmantes del tratado Bolonia, incluida la Santa Sede. Tratado cuyo objetivo primario es hacer compatibles los sistemas de Educación Superior europeos dentro de su diversidad y que cuyo objetivo final es la construcción de la Europa del futuro. En esta construcción participáis todos como representantes de otros países, otras culturales; unas más próximas a la nuestra y otras más alejadas, pero todas, sin duda, con el objetivo de ser personas que, tocadas por la gracia de Dios, debemos emprender nuestros caminos para llegar a un mismo fin: el anuncio del Evangelio a toda la creación, Europa, América, Asia, África y los confines de nuestro mundo.

El Espacio Europeo de Educación Superior es un recinto abierto y flexible, que apuesta por la movilidad de estudiantes, titulados, profesores y personal de administración y de servicios y que se articula en torno a la cooperación europea para garantizar la calidad de la enseñanza y en un sistema de titulaciones organizado en tres ciclos: grado, master y doctorado. Quisiera en este momento a promocionar, destacar y a seguir optando por el estudio sistemático de los estudios humanísticos, de filosofía, de teología, en los siguientes grados académicos, del master y del doctorado. Para todos y muy especialmente a nuestros alumnos de la Orden de san Agustín, porque ese es el futuro, de cualquier nueva Provincia que se cree, bien sea en América, Asia o África, como en esta vieja Europa que necesita de todos vosotros para ser de nuevo evangelizada. Debéis esforzaros en conseguir dichos proyectos, con tesón, fuerza, perseverancia, que necesitará de muchos sacrificios personales, abnegación, sacrificio y voluntad propia. Por eso es tan necesario la cualificación del profesorado, que debe rendir cuentas no sólo ante sus superiores más inmediatos, sino también ante las Agencias de calidad de la Enseñanza universitaria, en España como es la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) y ante la Santa Sede, como Centro dependiente de la Iglesia como la Agencia de la Santa Sede para la Evaluación y la Promoción de la Calidad de las Universidades y Facultades Eclesiásticas (AVEPRO).Una apuesta por la cultura, por los estudios, por la Evangelización de nuestra cultura. Es, sin duda, la cultura el único valor, la mayor riqueza, la segura sabiduría que merece la pena incrementar, la más gratificante y a la vez la que más réditos proporciona.

Sería bueno ahondar y clarificar vuestra educación, vuestra formación, vuestra cultura. Hoy en día no se aprecia suficientemente el saber, presumir de saberes; no es el momento en que se destaquen tales expresiones o líneas de pensamiento humanístico. Al final me quedaría con el término de cultura. A veces, resulta sospechoso, el que resalta, destaca, sobresale en estos caminos. Nosotros como sociedad otorgamos más fuerza a lo que es evidente, a lo que resulta diferente. La cultura como auténtico diálogo, la cultura como una personal vivencia, la cultura de la formación, donde entran en juego el entendimiento, la reflexión y el diálogo ante un disenso o un consenso. La cultura de la tradición, la cultura de la abnegación, del sacrificio; la cultura del esfuerzo, la cultura que se enmarca en los libros, en los archivos, en las bibliotecas y las hemerotecas.

Ello supone manifestar tú interés por compartir las aulas, por la participación y la opinión que es tuya; cuando aparece lo que tú piensas sobre todo aquello que has aprendido. Esto supone una corriente de comunicación entre tú y la institución a la que perteneces. Así es como podrás sentirte participe y parte integrante de tú Centro Teológico San Agustín. Y no otro, pues en la familiaridad, en el sentirte como en tu casa, en tu comunidad, donde te sientes querido, acogido, te dará, sin ninguna duda, el sentido de pertenencia a él. A todos nosotros nos une la voluntad de hacer las cosas mejor, y para eso hay que hacerlas de forma diferente, y nosotros somos los agentes del cambio ¿por qué? Porque estamos preparados, porque podemos y, lo más importante, porque queremos y en la voluntad radica buena parte del éxito. Recibir una formación académica complementada con un servicio humanizado, personal y directo te lleva a alcanzar no sólo la preparación adecuada de medios y herramientas necesarios para desarrollar tu vocación, sino que te sientas respaldado y lo suficientemente preparado para afrontar tus trabajos apostólicos, misioneros para la evangelización de un mundo mejor, con la mayor capacidad y calidad adquiridas a la altura de la enseñanza y formación que has recibido.

Ante un mundo globalizado, la inadaptación, el dejar las cosas como ya están, el acechante inmovilismo, son problemas que pueden traernos graves consecuencias. Nos encontramos en un mundo en constante fluir, en una sociedad cambiante y será inapelable para todos aquellos que le vuelven la espalda a la innovación, al desarrollo, a la misma investigación. La realidad universitaria pasa por los equipos de investigación. Hoy en día se tiene acceso directo a toda clase de información, parece que estamos en el más allá, en un instante, en un momento, por los innumerables canales de la transmisión de datos en la que nos encontramos inmersos. La clave se encuentra no en poseer más información o contenidos, sino más bien, en la capacidad para seleccionarlos positivamente, es decir, será necesario tener en cuenta su relevancia, su ordenación y su procesamiento y poseerlo lo antes posible.

El P. Pierre Teilhard de Chardin, SJ, en su obra El fenómeno humano1, mantenía que las dificultades, los problemas, los dolores, eran oscuros y desdeñables, pero si podíamos transformarlos, se convertían en una magnífica palanca para levantar al hombre y al mundo. Teilhard cuando testifica acerca del mal en el mundo expresa: “incluso a la mirada del simple biólogo, nada se parece tanto a un camino de la Cruz como la epopeya humana”2. Teilhard prosigue su influencia desde las raíces profundas de su ministerio sacerdotal cuando de nuevo escribe: “Todo sacerdote, por el hecho de serlo, ha consagrado su vida a una tarea de salvación universal. Si es consciente de su dignidad, ya no puede vivir para sí, sino para el Mundo, a ejemplo de Aquel a quien representa por la unción que ha recibido. Para mí, Jesús, este deber adquiere una urgencia más inmediata, y una significación más precisa que, para muchos otros, incluso mucho mejores que yo. ¡Son innumerables los matices de tu llamada! ¡Las vocaciones, esencialmente diversas!… Las regiones, las naciones, las categorías sociales, han tenido cada una sus Apóstoles. Yo quisiera ser, Señor, por lo que toca a mis humildísimas posibilidades, el apóstol, y (si me atrevo a decirlo) el evangelista de tu Cristo en el Universo. Desearía, por medio de mis meditaciones, de mi palabra, por la práctica de toda mi vida, descubrir y predicar las relaciones de continuidad que hacen del Cosmos en que nos agitamos un medio divinizado por la Encarnación, divinizante por la comunión, divinizable mediante nuestra cooperación. Llevar a Cristo, en virtud de apegos propiamente orgánicos, hasta el corazón de las Realidades tenidas por más peligrosas, por más naturalistas, por más paganas, he aquí mi evangelio y mi misión”3.

1 Cf. P. TEILHARD DE CHARDIN, El fenómeno humano, Madrid 1965 y 1986.

2 P. TEILHARD DE CHARDIN, El fenómeno humano, Madrid 1965, p. 374.

3 P. TEILHARD DE CHARDIN, La gran mónada. Escritos del tiempo de la guerra (1918-1919), Madrid 2018, pp. 92-93. 4

Queridos profesores y alumnos:

Agradecer igualmente la presencia de nuestras hermanas Agustinas contemplativas pertenecientes a la Federación de Nuestra Señora del Pilar y Santo Tomás de Villanueva, en esta casa de Los Negrales. Han concluido otro de los CURSOS DE FORMACIÓN CTSA anuales, donde se han dictado temas de identidad y madurez humana, sobre Eclesiología y sobre Mariología en la reflexión teológica, cargo de los profesores del CTSA, RR. PP. José Luis Martínez Martínez, OSA; Juan Carlos Gutiérrez Calzada, OSA y Enrique Somavilla Rodríguez, OSA, respectivamente. Durante este curso académico también se ofrecieron en la parroquia de San Manuel y San Benito, en Madrid, en el AULA DE FE Y CULTURA CTSA, los cursos de Extensión universitaria y Actualización teológica que estuvieron a cargo de distintos Profesores: Rvdo. P. Santiago Sierra Rubio, OSA; Rvdo. P. Pedro Langa Aguilar, OSA, Rvdo. P. Matías Pérez López, OSA; AULA DE CULTURA, dictados en la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen de Los Negrales (Madrid), a cargo del Rvdo. P. Santiago Sierra Rubio, OSA sobre el Pensamiento de san Agustín; Igualmente los cursos reglados en el Colegio San Agustín (Madrid), en el AULA DE FE Y CULTURA CTSA, los Cursos de hebreo e Introducción al Antiguo Testamento, a cargo de la Dra. Doña Inmaculada Rodríguez Torné, directora de la revista Tierra Santa.

Queridos profesores y alumnos, miembros de la Junta de Gobierno y del Patronato, clausuramos el curso 2018-2019 y comenzaremos a trabajar por el nuevo curso académico 2019-2020, en el marco de la Unión de las Provincias agustinianas en España. Esperemos un nuevo y gratificante impulso por los Estudios, la Evangelización de la Cultura y la Universidad dentro de la Federación agustiniana.

Por mucho tiempo que transcurra, aunque la distancia sea ancha y larga, os tendremos siempre a todos en nuestra oración, nuestros pensamientos, en nuestro corazón. Muchas gracias a todos.

Laudetur Iesus Christus

En Los Negrales, 12 de junio de 2019

Festividad de san Juan de Sahagún

P. Enrique Somavilla Rodríguez, OSA

Director del Centro Teológico San Agustín